
Pues si..., nos vamos una semana para Tenerife. Así que esta entrada es una despedida, un hasta luego o..., un hasta siempre...
Cuando decidí hacer este blog, tan sólo pretendía hacer un archivo virtual donde publicar mis recetas para consultarlas cuando quisiera, una manera más divertida de escribirlas que en una libreta.
Al poco tiempo fui descubriendo que no se trataba sólo de preparar comida, sino, también existía gente al otro lado, con mis mismas inquietudes, pensamientos, gustos, sueños. Nunca llegué a imaginar todo lo que este mundo me podría aportar.
Durante mucho tiempo ha sido mi paño de lágrimas. Gracias a él no he necesitado ningún psicólogo pues con vuestros comentarios, ánimos, habéis conseguido que esta tristeza que he llegado a sentir se me fuera olvidando poco a poco. Mi afición por la cocina se fue convirtiendo en algo secundario siendo primordial vuestras palabras. He llegado a pensar que lo de hacer el plato era la excusa para que me dejarais vuestros comentarios, así poder mantener un contacto.
El blog se convirtió en una necesidad. Es como un fuego al cual hay que cuidar para que no se apague..., pero como todo..., su llama al final se apaga.
He llegado a un punto el cual siento pena porque no me puedo dedicar plenamente a este blog. Siento que si no avivo las llamas no sirve de nada mantener este fuego.
Me dicté unas normas, no hablar más de mi vida privada, mis pensamientos, pero he visto que no es lo mismo, que es todo más mecánico, publicar las recetas y ya está... No me siento como yo misma soy y por ello ahora mismo necesito un cambio. Sé que no va a ser un descanso temporal, mi cuerpo me dice que cuando regrese de esas vacaciones ya no volverá a ser lo mismo. Por ello, antes de convertir este placer que me produce el publicar recetas de cocina se convierta en un odio, creo que dejaré el blog para siempre.
Es una decisión que no debo de tomar a la ligera pues lo que más me entristece es que no dejo de publicar entradas, sino, que dejo de contactar con esta gente maravillosa que sois vosotros y que tanto tiempo llevamos juntos.
Me está costando escribir estas palabras. No es fácil tomar estas decisiones pues empecé este proyecto con muchas ganas de aprender, disfrutar y se está convirtiendo en algo fustrante.
Me entristezco y me da rabia el no poder pasarme por vuestros lugares y dejaros comentarios como bien hacéis conmigo. Me siento fatal cuando publico recetas y en poco tiempo estáis ahí y yo no pueda corresponderos igual. Por ello, porque siempre he querido estar con vosotros y veo que no puede ser, creo que dejaré de publicar.
Le he dado muchas vueltas y me he dicho que una vez a la semana podría poner algo, o incluso, cada dos..., pero no me siento con ganas, fuerzas..., no sé cómo explicarlo.
Tal vez sea otro bachecillo de esos que paso a menudo y que pensaba que eran ya pasado pero..., no tengo ni idea.
Así que, me marcharé de vacaciones, meditaré sobre el asunto..., pero creo que está más que meditado...
Sobre el viaje de Tenerife, decir que es..., como si me graduara... Lo veo como si fuera el viaje de fin de curso... He de reconocer que con las personas que más me he llevado la mayoría son de Canarias y por ese motivo, tras otras circunstancias o destino, hemos decidido marchar hacia esas tierras, para recordar buenos tiempos y sobre todo, para conocer a esa gente tan maravillosa que tanto me han dado. Estoy deseando que llegue ese momento en que me suba al avión destino Tenerife y conocer a esas personas que me siguen ahí, día tras día, tanto por el blog como por correo, personas que ya forman parte de mi vida sin conocerlas en persona...
Es por ello que me cuesta tanto echar la persiana, por el calor humano que recibo a cada momento.
También he de decir que voy por impulsos... Tal vez mañana me levante y piense de otra manera..., pero esta idea me está rondando hace mucho tiempo y creo que va a ser definitivo...
Bueno, espero que esto sea un hasta luego. Os echaré mucho de menos..., pero siento que tengo que dejarlo...
Un abrazo a todos y nos vemos a la vuelta... Un beso para todos con mucho cariño...
María josé